Todos nuestros sofás tienen una serie de características distintas que nos llevan a precisar de diversos métodos de limpieza con el objetivo de conseguir mantenerlo en perfectas condiciones durante la mayor parte de tiempo posible.
En nuestro caso vamos a explicar la forma de limpiar los sofás de cuero natural. Con los siguientes ejemplos no tendremos problemas para realizar a la perfección la limpeza de sofa.
Es importante quitar el polvo de forma habitual, para lo cual podremos utilizar un paño blanco limpio y seco además de suave.
Si existen restos de suciedad seca, cepillaremos la zona con mucho cuidado ayudados por un cepillo que tenga las cerdas blandas. También podemos aspirar con una aspiradora pero con potencia media y con cuidado de no frotar contra la tapicería, ya que podemos producir rallas.
Para las manchas producidas por líquidos o similares como es el café, la leche, la mermelada o distintos tipos de bebida, tendremos que secar rápidamente utilizando un paño blanco o, al ser posible, un papel absorbente que no dañe el cuero. Seguidamente empapamos un paño limpio con agua y frotamos con cuidado desde la parte de fuera hacia dentro. Seguidamente secamos con un paño limpio de forma que quede completamente seco. Nunca utilizaremos secadores o el sol para acelerar el secado.
Si la mancha es de grasa, eliminamos la suciedad con un papel absorbente y sin presionar para evitar que sea absorbido por el cuero. Seguidamente cogemos un paño limpio empapado en un jabón neutro diluido y frotamos delicadamente. Secamos enseguida con otro paño.









